Igualdad de Género y Derechos Humanos

Trabajando para elevar la dignidad individual, los derechos humanos y la igualdad

Para alcanzar la sostenibilidad, cualquier agenda de desarrollo, incluyendo la emergente Agenda de Desarrollo Post-2015, debe ser apuntalada en los principios fundamentales de la dignidad individual, los derechos humanos y la igualdad.

Trabajando para elevar la dignidad individual, los derechos humanos y la igualdad

Para alcanzar la sostenibilidad, cualquier agenda de desarrollo, incluyendo la emergente Agenda de Desarrollo Post-2015, debe ser apuntalada en los principios fundamentales de la dignidad individual, los derechos humanos y la igualdad.

El reto de la sostenibilidad se basa en el empoderamiento y se logra contribuyendo a que todas las personas alcancen su máximo potencial, con miras a que se sostenga un crecimiento económico inclusivo. Si nuestro objetivo es garantizar un futuro sostenible y resiliente, tenemos una obligación fundamental de comprometernos con el cumplimiento de los derechos humanos y respetar la dignidad individual de cada persona.

La importancia de la universalidad, igualdad, transversalidad, integralidad, inlcusión, solidaridad, equidad, dignidad y los derechos humanos en la aplicación de los enfoques hacia todos los grupos en condición de vulnerabilidad son prioritarios para erradicar la pobreza y promover oportunidades equitativas en el acceso a los medios de vida.

La promoción de la igualdad de género constituye uno de los principios fundamentales de la labor del Fondo de Población de las Naciones Unidas, UNFPA. Es a la vez un área clave programática y un enfoque transversal que influye en todas sus intervenciones. La igualdad de género enfatiza la importancia de asegurar que los servicios de salud sexual y reproductiva tomen en cuenta los aspectos de género y en la promoción de la recolección y utilización de datos desagregados que permitan la identificación de las necesidades específicas de las mujeres y las niñas.

Es necesaria una inversión significativa en las capacidades de los niños, adolescentes y jóvenes, al tiempo que se garantiza que todos ellos, independientemente de sus circunstancias, tengan acceso a una educación preescolar, primaria y secundaria de calidad. Paralelo a ello, deben tener acceso a una educación sexual integral definida de forma holística, que les brinde la oportunidad de gozar de una transición rápida, segura y productiva de la vidad de estudiante a la vida laboral y a la edad adulta.

Es por ello que desde hace algunos años, las Naciones Unidas, más allá de contar con organismos especializados en la materia y con gran cantidad de resoluciones dirigidas a llamar la atención de los Estados sobre sus deberes en esta materia, ha venido impulsando también la incorporación de un enfoque de derechos humanos en sus procesos de programación y en sus acciones.

El UNFPA ha asumido este mandato y ha tomado los derechos humanos como un eje central en sus acciones, al mismo tiempo que desarrolla programas dirigidos a la información y capacitación sobre derechos humanos.

Nuestro Desafío

En América Latina y el Caribe, nuestro trabajo en Derechos Humanos se sustenta en avanzar en la igualdad de género, el empoderamiento de las jóvenes y los derechos reproductivos, inclusive para las mujeres, adolescentes y jóvenes más vulnerables y marginadas. Es necesario realizar esfuerzos enérgicos para eliminar la discriminación y la marginación y promover una cultura basada en el respeto a todas las personas.

El respeto a los derechos humanos, por otro lado, es otro de los principios que sustenta el trabajo del UNFPA. El mismo constituye atributos de la persona humana por su condición de persona -inalienables, indivisibles e imprescriptibles. Hoy en día el cumplimiento de los mismos representa un reto fundamental para la comunidad internacional. El deber de los Estados de garantizar y respetar los derechos humanos, con frecuencia es incumplido en detrimento de las condiciones de los derechos y condiciones de vida de miles de personas.

Otro desafío en la región es lograr que se respeten y promuevan los derechos reproductivos, que están compuestos por un conjunto de derechos civiles, políticos, económicos, sociales y culturales que protegen la libertad de los individuos y las parejas para tomar decisiones informadas y autónomas acerca de la sexualidad y la reproducción, y a disfrutar de su salud sexual y reproductiva, libre de discriminación, coerción y violencia.

Uno de los aspectos fundamentales que requieren atención es que se protejan los derechos humanos de las mujeres y las niñas, eliminando todas las prácticas discriminatorias y nocivas como el matrimonio precoz y forzado. A nivel de juventud, se requiere una mayor inversión social, que se destine específicamente a educación de calidad, empleo y salud, a fin de que se promueva el desarrollo sostenible. 

La Oportunidad

Una de las características sociales y económicas más notorias de la región ha sido la incorporación de la mujer al mercado de trabajo y a la vida pública en general. Esto ha tenido un impacto positivo en el crecimiento económico, pues las oportunidades generadas por la dinámica económica han podido ser aprovechadas con esta capacidad de las mujeres. Evidentemente, este proceso ha ido de la mano con la paridad de género en la educación.

El avance que han tenido las mujeres en la región es parte de una situación  global de reivindicación de la igualdad de la mujer de parte del movimiento de las mujeres y el movimiento feminista, que han tenido además una fuerte incidencia en la  consecución de una institucionalidad promotora de la igualdad de la mujer. El movimiento por la igualdad de género ha impactado el marco constitucional y legal de los países, generando nuevas doctrinas en las diferentes ramas del derecho, y muy especialmente en los códigos civiles y penales. Los programas de salud también han ido dando un giro, incorporando los programas de  salud sexual y reproductiva, superando las perspectivas materno-infantiles, concibiendo a la mujer en su integralidad, y  no sólo como madre.

El derecho de las mujeres a decidir si tener hijos, cuantos tener y cuan espaciados, ha sido uno de  los factores determinantes en este proceso de emancipación. No obstante, existen aspectos de la igualdad de  género que no siempre han acompañado este proceso de conquista de la igualdad.

Existe un problema de corresponsabilidad en el trabajo doméstico no remunerado, ya que las mujeres se han incorporado al mundo del trabajo remunerado, pero siguen siendo el principal agente del trabajo no remunerado con una dedicación en tiempo mucho mayor que la de los varones. Los roles y responsabilidades en este ámbito no se han modificado a la par que el de las mujeres en el mercado y la sociedad.  El Observatorio de Igualdad de Género de la CEPAL reporta que en algunos países de la región, las mujeres trabajan hasta 26 horas más por semana que los hombres.  

Nuestra Estrategia

Nuestra estrategia se basa en un enfoque múltiple, que incluye la participación de las comunidades locales, los gobiernos nacionales y los organismos internacionales para hacer frente a las barreras que impiden el progreso hacia la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres. El UNFPA enfoca su trabajo en tres áreas:

Promoción y Diálogo en Materia de Derechos Humanos a Nivel Gubernamental: Este aspecto se relaciona con los sistemas estatales que supervisan el cumplimiento de las obligaciones y recomendaciones sobre derechos humanos. El trabajo en esta área es principalmente la promoción y el diálogo sobre políticas y el asesoramiento y capacidad de desarrollo tanto a promover el establecimiento y uso de estos sistemas, así como apoyar a las autoridades nacionales de vigilancia de violaciones de los derechos reproductivos. 

En ese sentido, la Oficina Regional para América Latina y el Caribe incorpora en su Programa Regional 2014-2017, una línea de acción importante dirigida principalmente al fortalecimiento de las capacidades de las instituciones nacionales de derechos humanos (defensorías o procuradurías y comisiones de derechos humanos), para monitorear el cumplimiento de los derechos en los países de la región. Asimismo apoya la implementación de las recomendaciones del Examen Periódico Universal, EPU, que formula el Consejo de Derechos Humanos a los Estados en materia de derechos sexuales y reproductivos. 

Violencia de género y las Prácticas Nocivas: El enfoque particular para la región de América Latina está en integrar la prevención y la atención de la violencia sexual particularmente en los servicios de salud sexual y reproductiva, incluso en el contexto de los programas de asistencia humanitaria.

Promoción de los Derechos Reproductivos y la Igualdad de Género: Debido al rol central que juegan la sociedad civil y las organizaciones basadas en la fe en la promoción de los derechos reproductivos y la igualdad de género, el UNFPA apoyará la sociedad civil para que pueda promover la rendición de cuentas por parte de las instituciones del Estado en estos temas, así como asegurar que los hombres y los niños se dedican a la promoción de género la igualdad y para hacer frente a sus necesidades de SSR únicas.