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Amore' sin Violencia

12 Diciembre 2018
En República Dominicana, la violencia y su normalización se están manifestando en edades cada vez más tempranas. En América Latina y el Caribe, la violencia contra las mujeres es un fenómeno preocupante.

SANTO DOMINGO, República Dominicana - “Me decía todo lo que quería oír y me hacía sentir como una reina. Al quinto mes, comencé a ver comportamientos que son alertas de que algo no anda bien,” cuenta Yadira Morel, una joven influenciadora de República Dominicana, que conoció a su exnovio hace dos años a través de internet.

Yadira cuenta que con el pasar del tiempo descubrió que lo que estaba viviendo no era otra cosa más que manipulaciones y abuso psicológico. “Me estaba quitando mi luz por completo. No era feliz y no estaba en una situación sana para mí. Luego de esto comencé a luchar, hasta que un día me armé de valor y me liberé. Dije no más, yo no voy a ser una más”.

En República Dominicana, la violencia y su normalización se están manifestando en edades cada vez más tempranas. En América Latina y el Caribe, la violencia contra las mujeres es un fenómeno preocupante, ya que la región mantiene la tasa más alta fuera de la pareja (10.7%) y la segunda más alta dentro de la pareja (29.8%).

Según cifras de la Encuesta Demográfica y de Salud, en República Dominicana, el 11% de las adolescentes embarazadas de 15 a 19 años han sufrido alguna forma de violencia física.

Tú no ta’ pa’ la violencia

En República Dominicana, el Fondo de Población de las Naciones Unidas, UNFPA, creó una campaña dirigida a adolescentes y jóvenes titulada “Amore' Sin Violencia”, que cuenta con el respaldo del Ministerio de la Juventud (MJ) y del Grupo Ramos. La campaña busca impactar a aproximadamente 10 mil personas, entre 10 y 24 años de edad.

Con frases coloquiales que llaman la atención de los adolescentes por su familiaridad y sencillez, como “Tener amore' sanamente es posible” y “Tú no ta' pa' la violencia”, esta campaña tiene como objetivo contribuir a la erradicación de la violencia basada en género en adolescentes y jóvenes.

La ministra de la Juventud, Robiamny Balcácer, señala que para poder prevenir la violencia es importante que los jóvenes presten atención a los detalles para que sepan identificar las características de alguien que pueda someterles a una relación violenta.

La iniciativa incluye un test en línea que permite evaluar los riesgos de violencia en el noviazgo, contestando a la pregunta: ¿Estás en una relación violenta?

Adicionalmente, con un instrumento llamado “violentómetro” las personas podrán identificar si se encuentran en una de las escalas de la violencia. Se trata de una regla que mide los grados de agresividad y sus manifestaciones en tres niveles, asignando tonos de amarillo a rojo, de acuerdo a la peligrosidad para las víctimas.

Sanar a través del empoderamiento

Yadira Morel es una de las personas que se han sumado a "Amore' sin Violencia". A partir de su propia experiencia, ha inspirado a otras jóvenes a tener el valor de compartir sus experiencias, de una forma innovadora, a través de una campaña visual, en Instagram, titulada SomeFreeSoul.

“Mi historia empezó como cualquiera, todo muy normal. Al principio, uno por la novedad y la ilusión, no le hace caso a muchas cosas y deja pasar muchas otras,” explica Sarah Quezada Bonetti, una de las protagonistas de la campaña SomeFreeSoul.

Sarah fue víctima de maltrato por parte de su expareja, quien adoptó la costumbre de perseguirla y avergonzarla en frente de otras personas.

“En una ocasión me quitó los anteojos y me hizo caminar desde la universidad al Centro Olímpico. Sin poder ver bien, rogándole que por favor me los devolviera y me dejara en paz, pensé que pararía el abuso, y sólo empeoró.  Finalmente estoy saliendo a flote y empezando el camino a sanar y pegar todas mis piezas rotas.”

Público y cifras

“Amore' Sin Violencia” es dirigida a adolescentes y jóvenes en respuesta a que la violencia y su normalización se están manifestando en edades cada vez más tempranas, lo que amerita adaptar las estrategias de prevención.

Una muestra de esto es que 77% de los y las escolares del país está de acuerdo con la expresión de que “los hombres no les deben pegar a las mujeres, pero hay mujeres que con su conducta sacan de quicio a los hombres y por esto los hombres les pegan”, según el estudio “Conocimientos, actitudes y prácticas acerca de la violencia basada en género en estudiantes de secundaria de escuelas públicas y colegios privados en República Dominicana” (UNFPA, PNUD, MINERD 2015).

Los resultados de esa investigación, realizada con una muestra de 7,768 personas a nivel nacional, con edades entre los 10 y los 23 años, establecen también que 83% de los y las estudiantes tiene o ha tenido novio o novia y que 53% considera que los hombres agresivos son más atractivos para las mujeres.

Un desafío a largo plazo

La violencia contra la mujer por parte de la pareja continúa siendo una violación de derechos humanos y un problema generalizado de salud pública en las Américas.

Sin embargo, la prevalencia de la violencia física y/o sexual varía entre los países de la región: mientras en algunas naciones esta violencia afecta en algún momento de sus vidas a un 14% de las mujeres entre 15 y 49 años, en otras puede afectar a casi el 60% de esa población femenina.

La prevalencia de la violencia física y/o sexual infligida por la pareja en algún momento de la vida varía desde una de cada siete (14 a 17%) mujeres de 15 a 49 años en Brasil, Panamá y Uruguay, a seis mujeres cada 10 (58,5%) en Bolivia, según los datos analizados por la Organización Panamericana de la Salud.

En 12 países, este tipo de violencia ejercida en algún momento de la vida, afectó a más de un cuarto de las mujeres (Argentina, Bolivia, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Estados Unidos, Haití, Honduras, Jamaica, Perú, República Dominicana y Trinidad y Tobago).

La gran mayoría de las mujeres que experimentan violencia de género no busca ayuda o cuando la busca, acaba abandonando el esfuerzo.

Como respuesta a esta problemática, el Fondo de Población de las Naciones Unidas ha establecido como uno de sus objetivos estratégicos para el 2030 eliminar la violencia y las prácticas dañinas contra las mujeres y las niñas.