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Iniciativa Spotlight presenta análisis regional de sobre las paternidades, corresponsabilidad y cuidados

AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE - Desde la premisa de conocer qué es una paternidad activa con un enfoque de masculinidades, la Oficina de UNFPA para América Latina y el Caribe, en el marco de la Iniciativa Spotlight, presenta el documento Paternidad activa: La participación de los hombres en la crianza y los cuidados

Este documento busca aportar a la comprensión y análisis de la participación de los hombres y los padres en las labores de crianza y cuidado; las posibilidades y condiciones para el ejercicio de una paternidad activa; y, la promoción de acciones que incentiven el bienestar de los padres y las madres, sus hijos/as y sus familias. Se ofrecen evidencias sobre los efectos y transformaciones recientes que han experimentado los hombres y las masculinidades en el ejercicio de la paternidad y los procesos de corresponsabilidad, incluyendo datos de lo acontecido durante la pandemia por COVID-19. 

Asimismo, se destaca el estado de las paternidades en el ámbito de los derechos sexuales y reproductivos, presentando algunas barreras y desafíos para avanzar en la igualdad entre los géneros.

El documento también aporta una serie de recomendaciones para las autoridades gubernamentales, para avanzar en las políticas de cuidados y el trabajo sostenido con un enfoque de nuevas masculinidades. Y finalmente, se presentan algunas iniciativas inspiradoras del trabajo en paternidades y cuidados en la región. 

El beneficio para los hombres

La paternidad activa es cuando un hombre se involucra de forma activa en todas las etapas de desarrollo de sus hijos o hijas: desde el embarazo, el nacimiento, la infancia temprana, niñez, adolescencia y juventud. Es decir, participa en la crianza y tareas de cuidado sin reducir su papel al rol de la masculinidad hegemónica de proveedor.

Además genera un mayor bienestar y una mayor realización para los hombres. Los padres que participan de la crianza y cuidados, cotidianamente, reportan mayor bienestar y sentido de vida, presentan menos riesgo de atentar contra su vida y participan más en actividades comunitarias.

Los padres que mantienen interacciones cercanas, comprometidas y no violentas con sus hijos e hijas, en promedio, viven más tiempo, tienen menos problemas de salud mental y/o de salud física, son menos propensos al abuso de alcohol y drogas y son más productivos en el trabajo. 

Las implicaciones en sus hijos e hijas

La evidencia muestra, también, que la participación del padre tiene un impacto positivo en el desarrollo y bienestar de sus hijas e hijos, incluso cuando no residen en el mismo hogar. 

Entre los beneficios destacan: un aumento del desarrollo cognitivo y del rendimiento académico, una mejor salud mental, mayor empatía y habilidades sociales, al igual que menores tasas de delincuencia en la adolescencia entre hijos hombres.

Para el caso de los padres que ejercen una participación activa en la crianza de sus hijas contribuyen a que ellas tengan sentido de autonomía, empoderamiento y expectativas más altas sobre su futuro.

Las implicaciones en la vida de las mujeres  

Las mujeres destinan semanalmente de 18 a 30 horas más que los hombres al trabajo de cuidado. Promover que los hombres asuman las tareas de cuidado y crianza de manera corresponsable, es una necesidad imperiosa, que permitirá a las mujeres tener más tiempo, para su desarrollo pleno en todas las esferas de la vida. 

Cuando los hombres asumen corresponsablemente las tareas de crianza y cuidados, van contrarrestando las creencias nocivas respecto a la masculinidad y esto puede ayudar a reducir la violencia en las relaciones de pareja. 

Involucrar a los hombres en las estrategias de prevención de la violencia basada en género es una prioridad que se debe asumir con sentido de urgencia

Trabajar bajo un enfoque de nuevas masculinidades y promover las paternidades activas y la corresponsabilidad en las tareas de cuidados es indispensable en la prevención de la violencia basada en género.

Se requiere que los gobiernos, la sociedad civil, la cooperación internacional impulsen de manera sostenida programas de trabajo con hombres para promover nuevas masculinidades. Asimismo, se necesita de manera urgente que los hombres, inicien procesos de deconstrucción de la masculinidad hegemónica y se hagan cargo, en igualdad de condiciones de las tareas de cuidados.