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Brote del Zika: Asegurando que los Servicios de Salud Sexual y Reproductiva Formen Parte de la Respuesta

2 Marzo 2016
El brote del virus del Zika y los efectos negativos que presenta para la salud de las mujeres y recién nacidos ha abierto una plataforma para un debate mundial sobre la necesidad de garantizar los derechos a la salud sexual y reproductiva de las mujeres, especialmente enfocado hacia el acceso universal de estos servicios en los países afectados.

BRASILIA Y SALVADOR, Brasil - Daniela Souza Batista, de 32 años de edad, estaba en su tercer mes de embarazo cuando descubrió que presentaba los síntomas del virus del Zika. Esto sucedió a finales de la primavera del 2015, durante las primeras etapas del brote del Zika y meses antes de que se identificara el probable vínculo entre el virus y la microcefalia, una condición en la que un bebé nace con una cabeza anormalmente pequeña. Daniela no tenía idea acerca del riesgo para su bebé.

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En el mes de noviembre, después de que un grupo de investigadores brasileños encontrara la primera evidencia que sugería la presencia de índices de microcefalia más elevados entre bebés nacidos de madres infectadas con el virus del Zika, el gobierno rápidamente declaró el brote como una emergencia de salud pública a nivel nacional. Y a principios del 2016, la OMS lo declaró como una emergencia a nivel internacional.

Para ese entonces, Raquel, la hija de Daniela, ya tenía casi tres meses de edad. Daniela se enteró de que su bebé presentaba síntomas de microcefalia gracias a un ultrasonido realizado durante su octavo mes de embarazo. Después del nacimiento de Raquel, su condición fue diagnosticada oficialmente.

"Jamás pensamos que podría sucedernos algo así. Parecía algo muy lejano; el tipo de cosas que sólo aparece en las noticias. Pero no, sí sucede," afirma Daniela, que vive en Salvador junto con Raquel, Emanuel –su hijo de nueve años– y su esposo, que trabaja como chofer de autobús. "Ahora tendré que ir a consulta y llevarla a fisioterapia. Mi esposo me va a apoyar, pero no voy a poder trabajar," afirma, añadiendo que esta situación le traerá problemas económicos a su familia. Daniela Reis, una maestra de 36 años de edad de la ciudad de Salvador, estaba tratando de embarazarse cuando se enteró de que se había infectado con el virus del Zika. "Me estaba preparando para ser madre. Sin embargo, cuando me enfermé, me preocupé mucho," afirma. "Decidí esperar."

La señora Reis pudo haber optado por postergar su embarazo, ya que tenía acceso a opciones de salud sexual y reproductiva de calidad, lo mismo que a servicios de planificación familiar. Pero no todas las mujeres en las áreas impactadas por el Zika tienen la oportunidad de hacer esta elección.

La posibilidad de elegir, una parte crítica de la respuesta contra el Zika

En el Brasil, se ha estimado que, desde el mes de mayo, 1.5 millones de personas se han infectado con el virus del Zika, una situación que lo ha convertido en el país más afectado por el brote, aunque el virus también se está propagando en otras partes de América Latina y el Caribe.  En Colombia, el primer caso se reportó en el mes de octubre. Ya para el mes de enero, más de 16,000 personas habían sido diagnosticadas. La ciudad de Salvador tiene casi 4,000 diagnósticos reportados. También se han documentado casos en todos los países de la región, desde México hasta Paraguay.

Sin embargo, el virus del Zika provoca síntomas relativamente leves, incluidos fiebre, salpullido y conjuntivitis (irritación de los ojos). Por ello, es probable que muchos casos no se diagnostiquen, y el número exacto de incidencias es muy difícil de identificar con precisión. Las personas contraen el virus principalmente como resultado de la picadura de un mosquito infectado del género Aedes Aegyptus, pero los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos  han reportado que también puede transmitirse por la vía sexual, destacando además la urgencia de mejorar el acceso a métodos anticonceptivos y servicios de salud sexual y reproductiva en las áreas afectadas.

El brote del virus del Zika y los efectos negativos que presenta para la salud de las mujeres y recién nacidos ha abierto una plataforma para un debate mundial sobre la necesidad de garantizar los derechos a la salud sexual y reproductiva de las mujeres, especialmente enfocado hacia el acceso universal de estos servicios en los países afectados.

"Nos hemos movilizado ampliamente para combatir a los mosquitos y prevenir el Zika. Éste es el momento de emprender un paso más y adoptar políticas que permitan hacerle frente y mejorar la salud sexual y reproductiva de las personas", afirmó Jaime Nadal Roig, representante de UNFPA en Brasil. "Estas intervenciones son fundamentales para controlar el brote, lo mismo que para desarrollar la resiliencia necesaria para finalmente ganar esta batalla contra el virus."

Adicionalmente, es muy importante que familias como los Batista reciban el apoyo que necesitan para criar hijos con microcefalia, los cuales pueden enfrentar retrasos en el desarrollo, discapacidades intelectuales, convulsiones y problemas con la vista, la audición y el equilibrio.

Tan sólo en el mes de enero, el Instituto de Perinatología de Bahia (Iperba), en donde nació Raquel, registró seis casos de niños con microcefalia, todos nacidos de madres infectadas con el virus del Zika. Anteriormente, el hospital únicamente había reportado tres casos de microcefalia por año. De acuerdo con el Ministerio de Salud del Brasil, desde el mes de octubre se han confirmado casi 600 casos de microcefalia en el país, y miles de otros casos potenciales permanecen bajo investigación. Antes del brote del Zika, existía un promedio de 163 casos por año a nivel nacional.

"Necesitamos una infraestructura más grande y mejor equipada para poder trabajar con los niños con discapacidad, especialmente ahora que tenemos más casos de microcefalia en el país", afirma la doctora Dolores Fernandes, la Directora del Iperba. "Esta situación tomó a todos por sorpresa."

La Dra. Fernades considera que el apoyo tanto de las Naciones Unidas como el del UNFPA, a través de su mandato en el área de los derechos de salud sexual y reproductiva son fundamentales para llevar una respuesta a las mujeres al nivel comunitario, que vaya desde el monitoreo de las mujeres embarazadas, hasta el acceso a información para aquellas que estén embarazadas, las que desean quedar embarazadas y las que desean postergar el embarazo, incluyendo también el apoyo a aquellas que han recibido un diagnóstico en el cual se manifieste alguna malformación en sus hijos que pudiese estar relacionada con el virus.

“Creo que las personas deben estar más conscientes del impacto del mosquito Aedes en la salud. La población en general no le está dando la importancia necesaria. A pesar de que no tenemos los datos que indiquen si el uso de métodos anticonceptivos ha aumentado producto del brote del Zika, he notado que a pesar del riesgo y el miedo que hay, las mujeres están eligiendo embarazarse,” agrega la Dra. Fernandes.

Construyendo una respuesta global integral

El 16 de febrero pasado, la OMS y la OPS anunciaron un Marco de Respuesta Estratégico y un Plan de Operación Conjunto a nivel global contra el Zika. Como parte de esta respuesta conjunta, UNFPA liderará una serie de esfuerzos para ofrecer atención a las mujeres y las familias afectadas por el Zika y educar a las comunidades acerca de la transmisión y los riesgos asociados con el virus.

También está desarrollando kits de información acerca de diferentes aspectos de la prevención y la atención contra el Zika que se encuentran dirigidos de manera principal a las mujeres embarazadas y a aquellas mujeres que tienen planes de concebir.  Adicionalmente, desde una perspectiva de derechos reproductivos, el UNFPA se encuentra trabajando con sus contrapartes para ampliar el acceso a métodos anticonceptivos en aquellos países en los que el virus ha tenido un impacto.

En Brasil, el Sistema de las Naciones Unidas está trabajando de la mano con el gobierno en función de seguir detectando infecciones y defectos congénitos, acelerando la disponibilidad de los diagnósticos y el desarrollo de una vacuna y pruebas de la misma, así como proteger aquellos que estén en riesgo de contagio, especialmente las mujeres en edad reproductiva y las mujeres embarazadas.

En el marco de estas acciones conjuntas, el UNFPA ha movilizado fondos para intervenciones de alcance comunitario y está trabajando con un grupo de socios tanto del sector gubernamental como de la sociedad civil para coordinar acciones, especialmente en los estados de la región noreste de Brasil, donde se concentra la mayor cantidad de casos del virus del Zika.

"UNFPA continuará trabajando con los diferentes países del mundo para aumentar la escala del acceso a la información y a una amplia variedad de insumos de planificación familiar voluntaria," afirma el Director Ejecutivo de UNFPA, el Dr. Babatunde Osotimehin. "Las mujeres y las niñas deberían poder tomar decisiones informadas acerca de los métodos de salud reproductiva y planificación familiar de su elección, además de protegerse a sí mismas y a sus bebés en caso de que decidan embarazarse."

Si desea obtener mayor información acerca del virus del Zika, le sugerimos visitar los siguientes enlaces:

Organización Panamericana de la Salud

Recursos Adicionales

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Texto y Fotos: Ulisses Lacava Bigaton / Midiã Santana